
Una inmigrante polaca denunció a dos agentes de la policía de Nueva York, a los que acusa de haberla golpeado por negarse a levantar defecaciones caninas que se encontraban sobre la vereda.
"Los policías vieron a mi perra y me dijeron que no había limpiado sus excrementos", asegura Anna Stanczyk. "Les dije que sólo había hecho pis, pero ellos me dijeron que no estaban de acuerdo, y entonces les pedí que me enseñaran la prueba" sostuvo la mujer de 49 años, que mostró sus hematomas en la cara y en el pecho en la portada del Daily News.
Según narra esa publicación, los agentes Shaun Grossweiler y Richard DeMartino, del precinto número 100 de Nueva York, llevaron a la mujer hasta un lugar cercano donde había defecaciones caninas y le ordenaron que los recogiera. "Me asusté mucho y me agaché a recogerlos", afirma la denunciante. "Les dije: 'Están fríos, no pertenecen a mi perro'... Cuando sonreí y les dije que yo no había hecho nada, se sintieron muy molestos".
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